Gala de clausura del XXVII Festival La Huella de España

Gala de clausura del XXVII Festival La Huella de España

  • Espectáculo que culminó el cierre del XXVII Festival La Huella de España. Foto: Compañía Irene Rodríguez
    Espectáculo que culminó el cierre del XXVII Festival La Huella de España. Foto: Compañía Irene Rodríguez

La vigésimo séptima edición del Festival La Huella de España, que tuvo lugar en la capital cubana del 2 al 9 de este mes, quedó oficialmente clausurada este domingo con una gala de lujo, efectuada en el cincuentenario Teatro Mella, sede principal de dicho evento, dedicado —en esta ocasión— a las Islas Canarias.

El programa artístico incluyó las presentaciones de la primerísima actriz Corina Mestre, quien declamó con el amor y la pasión con que ella sabe y puede hacerlo, un fragmento de Un verano en Tenerife, de la poetisa y escritora Dulce María Loynaz (1902.1997), Premio Cervantes de Literatura 1992

La agrupación La Vieja Parranda deleitó al auditorio con estampas de música y folclore canarios, mientras la vocalista Ivette Cepeda y su agrupación Reflexión interpretaron las canciones Lo eres todo, de los maestros Carmen Santorja y Gloria Van Aersen, y Cosas del corazón, del maestro Santiago Larramendi.

La Compañía Irene Rodríguez, que está celebrando el quinto aniversario de su fundación llevó a las tablas del capitalino coliseo la reposición de Aldabal, con coreografía de la carismática primera bailarina, actriz y maître, y música del maestro Noel Gutiérrez.

La agrupación Habana Clásicos, una de las mejores de su tipo en la geografía insular y fuera de ella, interpretó obras del repertorio del maestro Alfredo Krass, mientras la soprano Johana Simón, acompañada por el pianista Fran Paredes, vocalizó El arreglito y la paloma con música del maestro Sebastián de Yadrier. (1809-1865).

El Ballet Nacional de Cuba (BNC), que dirige la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, miembro de honor del Consejo Internacional de la Danza, llevó al proscenio un fragmento de Nuestros valses, con coreografía de Vicente Nebrada, música de los maestros Teresa Carreño (1853-1917) y Ramón Delgado Palacios (1863-1902), y la magistral interpretación de la primera bailarina Viengsay Valdés y el solista Patricio Revé.

La maestra Corina Mestre, así como las agrupaciones cubanas e isleñas exaltaron a la cúspide de la montaña el arte canario, que dignamente representaran en ese contexto, mientras los integrantes del BNC y de la Compañía Irene Rodríguez, con sus magistrales interpretaciones, donde combinaran —con elegancia y precisión— técnica académica y recursos expresivos, lograron tensar las cuerdas íntimas de un auditorio que ama con pasión una de nuestras raíces identitarias; la hispana. 

Cerró el programa de esa gala de lujo, una típica fiesta canaria; finalmente, la Federación de Sociedades Españolas de Cuba le entregó el estandarte a la región peninsular a la que estará dedicado el XXVIII Festival La Huella de España, que en opinión del público y la crítica devino un éxito rotundo.