Grenet, uno de los tres grandes

Grenet, uno de los tres grandes

  • Eliseo Grenet, pianista,compositor y director de orquesta.
    Eliseo Grenet, pianista,compositor y director de orquesta.

El siglo XX tiene tres figuras claves del pentagrama caribeño: Ernesto Lecuona, Moisés Simons y Eliseo Grenet, cuyas obras, Siboney, El manisero y ¡Ay, Mamá Inés!, respectivamente, se convirtieron en sinónimos de los aires sonoros de la mayor de las Antillas.

Eliseo Grenet, pianista, compositor y director de orquesta, nace en La Habana en 1893. Desde muy joven comenzó a dar muestras de una prolífera vocación musical que lo acompañaría hasta su muerte. Ya en 1916 se presentó en el famoso Teatro Politeama, donde sus dotes de destacado pianista se enriquecen con la disciplina cotidiana de ejecutante acompañante, a la par que estrena muchas piezas de su propio repertorio como guarachas, rumbas, congas, boleros, canciones, sones y afros.

En la familia Grenet (Eliseo, Emilio y Ernesto) se aúnan las fórmulas de la rítmica africana. Junto a sus coetáneos Ernesto Lecuona, Rodrigo Prats, Gonzalo Roig, Moisés Simons, fueron la primera generación que asume con refinada sensibilidad las potencialidades y la infinita cantera de aquella rítmica que ellos incorporaran a estilos prevalecientes en formidables obras.

El talento artístico de Grenet (Eliseo) contribuyó al engrandecimiento de la escena lírica cubana con obras como Niña Rita y La Habana, de 1830 (junto a Lecuona), así como hermosísimos danzones nutridos por el encanto de lo genuinamente popular: Si me pides el pescao, Papá Montero, La Mora y pregones preciosos en los que se encontraba Rica pulpa, El tamalero, Mamá Inés.

El bolero y la canción fueron también géneros con los que el maestro Grenet labró verdaderas joyas. Ejemplo de ello es Las perlas de tu boca, canción que mantiene la frescura de su tiempo e incorporada más tarde al bolero con memorables versiones de María Teresa Vera en dúo con Lorenzo Hierrezuelo, Barbarito Diez, Esther Borja y muchísimos más intérpretes de la misma calidad.

La pieza que resalta en la obra de Eliseo Grenet y que ha dado la vuelta al mundo es Mamá Inés. La interpretación que hace Bola de Nieve es, hasta hoy, insuperable.

La actividad de Eliseo Grenet como promotor de la música fue inmensa, al frente de revistas musicales de Cuba, América y Europa.En 1930 funda Cubanacán, la primera integrada por artistas negros en los que se encontraba el actor cómico Luis Ibáñez, la cantante y bailarina Mercedes Blanco, así como los músicos Margot Pozo y Carlos Ponce y el Sexteto Baracoa.

El primer concurso de congas celebrado en la Isla lo organiza Eliseo Grenet, en 1943, y donde obtiene segundo lugar Amelita Vargas, luego protagonista de una brillante carrera en Argentina y otros países de América del Sur.

En París, por los años cuarenta, se escuchaba la música de Eliseo Grenet, Moisés Simons y Julio Cueva. Alejo Carpentier es testigo de ello y respecto a Mamá Inés manifestó: “La linda composición de Grenet provocaba (en París) espontáneas ovaciones. Esta composición llegaba por su carácter y su gracia olía trópico. Tenía fragancias de fruta al sol, y auténtica alegría arrabalera”.

Otro hallazgo sorprendente ocurre en 1946, cuando Eliseo tiene conocimiento de un sabroso baile y tonada campesina en Isla de Pinos. Investiga y la información que recibe le estimula trabajar con ese ritmo desconocido que, pronto, saltaría al mundo desde el pentagrama cubano con títulos que alcanzan enorme popularidad, siendo Felipe Blanco el de mayor éxito y con pegajosa letra:

Ya los majases no tienen cueva
Felipe Blanco se las tapó...
Se las tapó, se las tapó,
Se las tapó que lo dije yo...

Sin dudas, Grenet, es una de las voces más auténticas y genuinas de nuestro pentagrama sonoro, un músico que ha hecho bailar a los cubanos de todos los tiempos, pues ¿Quién puede resistirse al pegajoso ritmo de Mamá Inés o no suspirar ante Las perlas de tu boca?