Ha sido escrito un Bestiario sobre la obra de José Martí

Ha sido escrito un Bestiario sobre la obra de José Martí

  • Orlando González Esteva ofrece en este libro lecciones de espiritualidad, plasmadas en bella poesía.
    Orlando González Esteva ofrece en este libro lecciones de espiritualidad, plasmadas en bella poesía.

La amplísima bibliografía dedicada a José Martí se ve enriquecida esta vez por un título inusual: no es un acercamiento ensayístico a pie juntillas, ni tampoco deja de serlo, no es un tratado lleno de clasificaciones y citas, cuidadosamente anotadas, sobre el tratamiento o la mención de animales por parte de Martí, y es un imantado bestiario. Se trata de Animal que escribe. El arca de José Martí, debido a la pluma del cubano Orlando González Esteva,[1] que constituye una sutil y encantada biografía de nuestro primer escritor, del escritor poeta, del escritor al que la poesía magnifica. En él su autor, también poeta y ensayista, va dando prueba de su conocimiento profundo de la obra de José Martí, con el que no solo poetiza, sino que también filosofa. Se va acercando de manera evocativa y original a la obra de nuestro mayor bardo realzando aquellos motivos cardinales, pero no tan llamativos a la mirada común, donde Martí reflexiona sobre su ser y su dolor, y se representa como un “animal que escribe” en 23 capítulos titulados de manera sugerente. Encabezan a algunos los siguientes enunciados: “La mariposa va donde las alas la llevan”, “El hombre que quería ser caballo”, “Las pieles que vistió Martí”, “Alas negras, pechos rosados”, “La mula patriótica”, entre otros muchos. Es el motivo de la mariposa, y su uso en Martí, quien lo lleva a reflexiones muy profundas sobre la existencia del hombre. Así, al aludir al niño del poema “Dos milagros”, reflexiona:

Que algo del insecto quede impreso en las yemas de los dedos del niño que lo atrapa no sorprende; sí, que ocurra lo contrario, que algo del niño quede inscrito en las alas del insecto, que haya un intercambio proporcional entre el uno y el otro: —para rematar entonces con un aserto martiano—

“Las cualidades de los padres quedan en el espíritu de los hijos, como quedan los dedos del niño en las alas de la fugitiva mariposa”.[2]

Estas lecciones de espiritualidad, plasmadas en bella poesía, abundan en el libro de Esteva, denotando su condición de cultivador de aquella. Las citas de Martí, solamente subrayadas, y, sin caprichosos y engorrosos llamados en la página, son puestas en cursivas y se confunden amorosamente con el fluir del pensamiento del escritor. Aunque a veces se retome algún motivo para retrotraerlo contra la actualidad, y darle forzados matices políticos, de más valor cuando suelen ser poéticos o costumbristas, este libro es una incalculable contribución al estudio de la vida y la obra de Martí, concebido desde los ojos de la poesía, he ahí su originalidad, pues, como dice Esteva de nuestro primer escritor ,“un hombre capaz de identificarse con la agonía de una flor mascada por un caballo no puede haber sido insensible al sufrimiento de ningún animal, y en cualquiera que contemplara o imaginara atemorizado o herido encontraría, además de una causa de pesadumbre, un reflejo de sí mismo cuyo cuerpo y espíritu no habían salido ilesos del bregar con lo insoslayable, la vida, y un reflejo, también de algo tan suyo como su cuerpo y su espíritu: su poesía”.[3]

Notas:

[1] Orlando González Esteva: Animal que escribe. El arca de José Martí, Vaso Roto Ediciones, Madrid, 2014.

[2] Orlando González Esteva. Ob. cit, p. 116.

[3] Orlando González Esteva. Ob. cit, pp. 57-58.