Ingmar Bergman. Filósofo Del Cine (II)

Ingmar Bergman. Filósofo Del Cine (II)

  • El filme Persona (1966), uno de los más enigmáticos de Ingmar Bergman. Fotos tomadas de Internet
    El filme Persona (1966), uno de los más enigmáticos de Ingmar Bergman. Fotos tomadas de Internet

La presentación del filme Persona (1966), uno de los más enigmáticos de Ingmar Bergman, que el propio autor consideraría de los más importantes de su carrera, no por conocido dentro de nuestro público, deja de ser un acontecimiento el quela Cinemateca de Cuba y la Televisión Cubana hayan querido ofrecerlo por el centenario del natalicio de este genial cineasta sueco.

Nos proponemos hacer un acercamiento a las ideas y lenguajes sobre los cuales hizo crecer al cine en esa década. El misterio de la fascinación ejercida por la imagen cinematográfica esla interrogación que se hace Bergman en este filme.Lo proclama abiertamente desde el comienzo a través de las imágenes mostradasal inicio y al final. Si demasiados analistas se pierden enintentar vislumbrar el trasfondo de las mismas,no es responsabilidad del artista sino de los interpretantes que no reparan con cuidado en los signos introducidos por el autor.

Bergman se propuso redescubrir cuánto de sorpresa proporcionó la imagen del cine desde sus tempranos iniciosen el gran público, cuando las experiencias sensoriales y emocionales de los observadores no estaban aún formadas. En aquel lejano momento se dio una reacción espontánea de identificación del público cuando en La llegada del tren a la estación central (1895) de los hermanos Lumière, pensó que el tren realmente traspasaba el espacio bidimensional de la pantalla para abalanzarse físicamente sobre ellos. A esa singular capacidad de impacto emocional y sensorio de la imagen cinematográfica, le confiere Bergman un poder decisivo e inagotable. Lo ve como una de sus cualidades intrínsecas. Le sirvió para construir la esencia de este filme suyo que ha resultado siempre tan misterioso.

La imagen-mundo lograda por el cine es de manera contrastada de mayores dimensiones visualesque el logrado directamente por los actores en la escena teatral debido a su gigantismo perceptivo. Su efecto pesa más, a pesar de lo ilusorio del cine frente a la imagen teatral. Entrañó la aparición de un nuevo tipo de ilusionismo artístico y de público, el del cine, en los albores del siglo XX. La verosimilitud provocada por la imagen en movimiento en la pantalla cinematográfica se abre a la aceptación de un efecto de tridimensionalidad ilusoriaen el espacio bidimensional donde es proyectada. Algo a lo que la pintura había llegado con mucha anterioridad con mucho menor efecto que lo hará el cine. 

La imagen cinematográfica tiene un alto poder de presencia, al punto de parecer real lo que está ocurriendo. Dicha imagen posee un grado de vida propia en el cual los espectadores se hunden. Sienten efectos de temor y de pánico o de complacencia seductora de acuerdo a la escena. Comparten las emociones de los personajes al punto que los descontrolan síquica y emocionalmente según sean las situaciones mostradas y el grado de inmersión sicológica del espectador.

Para evidenciar el alto poder de impacto emocional del cine sobre los observadores, Bergman introduce en Persona las imágenes documentales filmadas en Vietnam por reporteros de la época de un monje budista prendiéndose fuego. Lo considerado por el cineasta sueco es el poderoso efecto causado por la imagen del cine en un público incluso ajeno al contexto social y culturaldel hecho mostrado,al sentirlocomo si se tratara de una observación real in situ.

La primera imagen del filme surge de una oscuridad, iluminada con la fuente incandescente de un proyector cinematográfico, del cual emerge un tropel de imágenes en ritmo frenético y errático,sin continuidad entre ellas y sin sentido,conformado por dibujos animados, tomas de los inicios del cine y otras no menos desconectadas entre sí. Bergman confesaría unos años después que deseaba construir un poema con las imágenes, a nivel de lo logrado en las rupturas provocadas por el lenguaje poético, enlazando cine y poesía, en una proximidad de propósitos.

En esas escenas preliminares del filme cuando aún no se ha asomado el relato fílmico, la presencia de la imagen de un niño que se levanta de uno de los bancos de una morgue y pasa la manoacariciando la imagen casi velada del rostro de una mujer —de las actrices que intervendrán, lo cual desconocemos en ese momento— es la avanzada conceptual de lo que está pretendiendo el cineasta en el relato. Por tanto, es el preámbulo de lo que ocurrirá. Retomada nuevamente la imagen al final de la obra, se cierra un ciclo en el tratamiento de la imagen fílmica y en la incursión acerca del enigmático poder seductor ejercido por el cine sobre el propio creador y los públicos.

En repetidas ocasiones, mediante escritos y entrevistas, Bergman reconoce el carácter autobiográficoproyectado en Persona. Dice al respecto:“La película que pasa vertiginosamente por el proyector, estallando en imágenes y breves secuencias, era algo que yo había llevado dentro mucho tiempo”. Se trata de la imagen poética intelectualizada de su personal descubrimiento temprano de la imagen cinematográfica y de su profundo amor vital hacia el cine al dedicarse de lleno a este sin renunciar jamás a su pasión por la dirección teatral donde había comenzado su camino en el arte, donde descubrió el camino de consumación de su vida.

La mirada del niño en esas enigmáticas escenas iniciales es la de un ser curioso, a semejanza de la de un artista atraído por la fuerza encantadora y sugestiva de la imagen.Ese es la idea del germen y de la conclusión de este filme. Él mismo recuerda en sus memorias cómolas cualidades del cine de una manera renovada le devuelven siempre a la sorprendente experienciatenida en la niñez. A esose referirá “Cuando yo en la moviola paso la película, cuadro por cuadro, siento todavíala vertiginosa sensación de magia de mi infancia”, poseedora de extraños secretos solo revelados a nivel de los efectos causados por la imagen.El efecto emocional instintivo provocado en él fue muy profundo. Caló en las estructuras de su subconsciente. Eso es lo que revelan las imágenes de apertura.

Bergman hace en Persona un uso contrastado entre la función comunicativa de la palabra y el silencio. El cine en su nacimiento, por carencia de recursos técnicos para el registro sonoro, empleó la imagen, auxiliada de un mínimo de palabras en textos visualessituados en viñetas, demostrando el papel reducido de la palabra y hasta la no necesidad de esta para comunicarse con una efectividad encomiable. Marcaría una época de oro del cine mundial, dejándose a un lado el valor jerárquico fundamental de la imagen con el arribo del cine sonoro, invirtiéndose progresivamente las relaciones de dominancia entre imagen y texto sonoro.

Al contrastar el valor del silencio (representado por el personaje de la señora Vogler, interpretada por la actriz Liv Ullmann) y el poder contrastante de la palabra (en el personaje de Alma por Bibi Andersson) para comunicar ideas y sentimientos, pone el dedo en el centro neurálgico del cine: ¿palabra o imagen? ¿Qué lugar ocupan las dos en el lenguaje fílmico, según lo entreveía Bergman en ese momento al reflexionar sobre el cine? Estaba incursionando en caminos meta-teóricos sobre el lenguaje cinematográfico. De esa confrontación, este cineasta irá esclareciendo sus pensamientos poco a pocoen medio de la escritura del guión de Persona a nivel del proceso de construcción de las situaciones e imágenes en torno al valor relacional, interdependiente y complementario, no excluyente de la palabra y la imagen en el arte cinematográfico.

Ese creo es el núcleo duro de sus interrogaciones acerca del arte del cine, la encrucijada donde se encontraba en el momento de desarrollar este filme, porque antes había estado muy dedicado a otro medio comunicativo del arte, el del teatro, en donde la imagen contaba mucho. El hecho teatral se afianzaba principalmente mediante la palabra, distribuida entre los distintos personajes.En su época,en general primaba en el teatro la palabra sobre la imagen escénica. En cambio, el cine desde sus grandiosos orígenes se había fundado en toda la época del cine sonoro en el peso sustancial de la imagen, procedente en buena medida de la composición de naturaleza igualmente silenciosa del arte de la pintura.

Las relaciones entre palabra e imagen en el discurso fílmico pudieran parecer contradictorias, diferentes en objetivos en sus lenguajes, como ocurre de un modo semejante entre los dos personajes en Persona.Analogía decisiva en el modo de componer Bergmansus reflexiones. Se va descubriendo por el espectador y de manera casi intuitiva por los dos personajes centrales, que la palabra y la imagen (expresada en silencio) no son lenguajes tan dispares.

Este filme es, en el fondo, una estrategia analítica para explorar las relaciones semánticas entre los lenguajes de la palabra y la imagen. Ese es su meta-objetivo, a pesar de parecer detenerse y basarse exclusivamente en las relaciones interpersonales. La ausencia de la palabra en un personaje, mientras el otro es ante todo palabra, pone en situación de estudio a los dos componentes claves del lenguaje artístico del drama: la palabra y la imagen, en sus funciones comunicativas e interdependencias mutuas, algo en que de algún modo ambas alegorizan. Porque al considerarlas en abstracto,las personaliza en alegorías porel modo de representara los dos personajes.

Bergman ha dicho que creó el guión estando ingresado por una situación de salud. En ese momento se encontró en una situación de encrucijada personal (algo inherente a la dramaturgia del cine y el teatro, como ocurre de semejanza en general en la vida de las personas y los personajes), donde tenía que llegar a alguna forma de claridad si quería volver a crear.

Había sentido la necesidad de interrogarseacerca de su actividad como creador y de la naturaleza del arte cinematográfico. Era una interrogación fundamental donde el cineasta, sumido en las sombras en medio de ese impasse que significó su estado de salud, se sumergió hasta los profundos y desconcertantes abismosde su pensamiento para tratar de arribar a alguna luzpoderosa donde asir el arte del cine. Las imágenes iniciales por tal razón refieren en una alusión muy significativa,la presencia de la muerte de una persona, es decir, a lo que debe fenecer y desecharse, para renacer en la imagen de un niño desnudo, es decir, lo despojado de limitaciones y de ropajes prejuiciados en relación al arte, revitalizando un cuerpo agotado, ya fallecido, el del cine.

Es una visión poética de la situación de conflicto en que el propio Bergman se hallaba, y de su solución traumática, esquiva a hallar acostumbradas certidumbres. Decidió aventurarse a explorar en el problema crucial de qué entraña el cine como fuente de nuevo saber acerca de la creación y de cambiar el rumbo tradicionalista en que el cine había asumido. El resultado es Persona, con toda la elocuencia enigmática de sus imágenes y de su sentido altamente provocador en los públicos de todo el mundo desde que tuviera su estreno a fines de los años sesenta, hace medio siglo.