Rescatar Buena Vista Social Club

Rescatar Buena Vista Social Club

  • Parte de los primeros integrantes del Buena Vista.
    Parte de los primeros integrantes del Buena Vista.

El proyecto memorable de Buena Vista social Club cumplió el mes de marzo, el aniversario 20 de su gestación.

Exactamente en marzo de 1996, el coloso de la música cubana Juan de Marcos González, comienza con su proyecto que hizo historia: Buena Vista Social Club.

Lo hace con una orquesta llamada de “Ven Tú” (cantantes y músicos convocados), nombra a esa orquesta “Afro Cuban All Stars”, la componen músicos de la Vieja Guardia (veteranos) y algunos que otros más contemporáneos.

Los cantantes veteranos eran: Compay Segundo, Ibrahim Ferrer, Eliades Ochoa, Raúl Planas, Omara Portuondo, Pio Leyva, Félix Baloy (con B), Manuel Licea “Puntillita”.

Algunos de los músicos más renombrados: Calixto el Africano, Demetrio Muñíz, Daniel Ramos (fallecido), Adolfo Pichardo, Molote Martínez, El Guajiro Mirabal, Aguaje Ramos, Ángel Terry, Mi hermano Carlos en el bongó (fallecido), Amadito Valdés, los pianistas Rubén González y Gonzalo Rubalcaba.

Grabaron dos discos: A toda Cuba le gusta (Disco de Big band) y Buena Vista Social Club (acústico con cantores de la trova). Al final sobró dinero para otro disco y se decidió grabar a Rubén González, con arreglos hechos por el propio Juan de Marcos en el estudio. Rubén era la figura protagónica, y el disco se llamó Instroducing Rubén González.

Los discos salen a inicios de abril 1997 en EE.UU., cuando el boom de la salsa llega a la cúspide en Cuba. En los finales de 1997 sale en USA y principios de 1998. Al final logran dos nominaciones con A toda Cuba le gusta y Buena Vista Social Club, y se formó la gorda.

Se dispararon las ventas en un alto nivel, se alcanzó lo que en música se llama un BOOM. Cuba se pone de nuevo en el candelero de la música ecuménica. No es necesario que exponga nuevamente todo el éxito alcanzado en el fin del milenio pasado.

Tomando en cuenta que el disco Buena Vista Social Club se alza con el Grammy, el nombre se pone de moda, y se cataloga como una “marca”.

En realidad esa marca proviene de una sociedad de negros de 1932, llamada “Club Social Buena Vista”, a la que Israel López “Cachao” le dedica un danzón instrumental homónimo. (Por su parte Arsenio Rodríguez también le dedica una canción a los directivos de la sociedad).

LA SOCIEDAD BUENA VISTA SOCIAL CLUB

Buena Vista Social Club o Club Social Buena Vista era una sociedad de negros de las tantas que existían en La Habana antes de 1959.

El Club Social Buena Vista se inaugura en 1932, en una humilde y pequeña vivienda, en el barrio arrabalero de Buena Vista, cerca del cabaret Tropicana, en lo que hoy es la calle 29, en el entorno del municipio de Marianao.

En 1948, en busca de un espacio mayor, se traslada para la Avenida 31 no. 4610, entre 44 y 46. La nueva casa contaba con unos 15 metros de largo por 20 metros de ancho. Por uno de los laterales podían entrar autos.

El presidente de la sociedad era un mestizo llamado Julio Dueñas, apoyado por una directiva que Arsenio menciona en su Buena Vista en guaguancó.

Los asociados pagaban una mensualidad, un directivo velaba por el buen comportamiento de los miembros. Era obligatorio vestir elegante, los hombres con guayabera o traje de casimir inglés y zapatos de dos tonos.

La orquesta o el conjunto se ubicaban en la sala y se bailaba, tanto en la sala como en el patio, de unos 10 metros de largo por 15 de ancho.

El monarca de los bailes era Antonio Arcaño seguido por Arsenio Rodríguez y Regino Frontela Fraga, este último era el director de la orquesta Melodías del 40.

Arcaño recordaba que el negro tenía una economía muy precaria, muchos bailes costaban 400 pesos y de los cientos de bailes en que tocaba, muchos los ofrecía gratuitamente para esa gente tan humilde. Había que ayudar a esas sociedades, mantenidas con mucho esfuerzo por hombres de gran prestigio: Club Social Buena Vista, Las Águilas, Marianao Social Club, el Antilla Sport Club, la Sociedad Pilar y el Club Danzario, Jóvenes del Vals, Intersocial, Los Amalianos, Deportivo de la Fe. Aseveraba Arcaño que esas sociedades eran como escuelas de baile, los negros eran los jueces de la charanga, nunca se equivocaban en el veredicto; cuando afirmaban que uno era bueno, no quedaba duda.

En una entrevista Arsenio cuenta que a esas sociedades solamente asistían las orquestas y conjuntos más humildes: “Las charangas danzoneras como Arcaño y sus Maravillas, La Ideal de Joseíto Valdés, la Típica de Pedrito Calvo, Cheo Belén Puig, Típica de Aniceto Díaz. Los conjuntos de negros: Arsenio, Modelo, Los Astros de René Álvarez y, en la década de 1950 Chapottín y sus Estrellas. Esas agrupaciones para la gente pobre eran, a su vez, las que hacían la música más sincera, más auténtica y genuina. Las otras agrupaciones muy lujosas, en muchas ocasiones hacían música para complacer a la aristocracia blanca de Cuba.

Según me han contado los viejos testimoniantes, los bailes de Arsenio y de Arcaño eran masivos, la gente se aglomeraba en una de las doce vías de la Avenida 31, por donde pasaba el tranvía, cerca del Crucero de la Playa.

Por el día se habilitaba un ring de boxeo para entrenar; a las mujeres se les enseñaban clases de corte y costura; en la sala se jugaba dominó y barajas.

Después del éxito mundial de Buena Vista Social Club, por la sociedad de la calle 41 han pasado miles de admiradores de la música cubana, se han  realizado documentales, exposiciones de fotos, es como llegar a una de las mecas de la música tradicional.

Documental Buena Vista Social Club

En marzo de 1998 Ry Cooder llega a los estudios de la Egrem en las calles Campanario y San Miguel, en Centro Habana. Lo acompaña el cineasta alemán Win Wender, para iniciar un largometraje (documental) donde quedaría plasmada  la huella de los integrantes de la orquesta Afro Cuban All Stars. “Cuando escuché la orquesta del Buena Vista Social Club —relata Wender— solo pude exclamar: “¡Waow!””.

Los dejo con la letra de la canción de Arsenio, Buena Vista en guaguancó:

A la la la la la la la

Oigan este guaguancó

Oigan este guaguancó,

Que ahora les dedico yo,

El Club Social de Buena Vista, señores.

Porque Travieso, Julio Dueñas, Periquito, Reginfo, Marino, Gustavo y Curbelo,

El recio social de Buena Vista,

Los que conocen el secreto,

Como eso se fundó.

Me han pedido un bonito guaguancó,

Que aquí tienen lo que el tercio me pidió.

Ebombolayé, Buena Vista en guaguancó,

Buena Vista se botó,

Buena Vista se botó.

Ebombolayé, Buena Vista en guaguancó,

Guaguancó, guaguancó.

PUENTE: MAMBO

Ebombolayé, ebombolayé.

SALVAR BUENA VISTA SOCIAL CLUB

¿Cómo es posible que las direcciones musicales y turísticas de La Habana no asumieran la resurrección de una sociedad que se ponía en la cima de la fama mundial?

Esa sociedad podría estar amenizada por el actual Conjunto de Arsenio Rodríguez, el de Chapottín y sus Estrellas y las charangas que se presentaban en la sociedad.

¿Cómo es posible que se dilapidara tanto dinero en un proyecto que podría ayudar a las escuelas de música cubanas?

La Bodeguita del medio produce al país más de un millón de dólares anuales. Buena Vista Social Club hubiera aportado ya más de 20 millones al desarrollo de la cultura cubana.

¿ES TARDE PARA EL PROYECTO?

Dice una frase que nunca es tarde para comenzar. El turismo inicia un despegue insospechado. Este es el momento de emprender todos los proyectos artísticos y culturales que son del patrimonio Cultural cubano.

La propia Empresa ARTEX tiene en edición un libro con los más renombrados centros artísticos de la histórica Habana, un material que seguramente brindará todos los proyectos que el visitante seguramente agradecerá, por el aquello que escribió Tagore: “Un país sin memoria no tiene porvenir es como un árbol  sin raíces”.