Téllez por Téllez

Téllez por Téllez

  • Jesús Téllez Carrasedo ha sido defensor y promotor de la cultura en Holguín. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino
    Jesús Téllez Carrasedo ha sido defensor y promotor de la cultura en Holguín. Foto: Ernesto Herrera Pelegrino

Jesús Téllez Carrasedo (1946) tiene mucho que contarnos. Solo él puede hacerlo con la seguridad de que no tiene nada que perder cuando, entre amigos, se dispone al diálogo ameno y desenfadado, salvo historias reales que son al fin y al cabo, fragmentos de vida que han pertrechado a este hombre, momentos de la existencia sociocultural de un país.

Téllez, a quien se le dedicó la pasada edición de la Semana de la Cultura holguinera, junto al artista plástico Argelio Cobiellas, ha sido protagonista del movimiento cultural en Holguín desde hace varias décadas, que es ser protagonista también de la cultura cubana desde una provincia que se empeña cada día en sus pretensiones de universalidad. Muchas veces desde el anonimato más sencillo y provechoso: ese anonimato que tras un puesto de dirección o en la organización de determinado evento, se aleja de cámaras, reflectores, periódicos, flashes y notoriedad popular en pos de la calidad del hecho cultural en sí, del fomento de la cultura en el pueblo y de la relaciones ineludibles entre cultura, sociedad y Revolución.

Por eso, para encender el diálogo memorioso, para inflamar la memoria en donde ardió el suceso, la escritora y editora Lourdes González Herrero, invitó a Jesús Téllez Carrasedo al espacio Con olor a tinta, en la sede del sello territorial Ediciones Holguín.

Aunque no lo notáramos a simple instancia, buena parte del diálogo estuvo regido por la influencia de la política cultural de la Revolución Cubana en la vida de Jesús Téllez. No podríamos desligar una de otra. Ambos accionares han ido de la mano. Como tampoco podríamos hacerlo con las condiciones sociohistóricas que la han marcado como cubano.

De eso habló Téllez, quien actualmente trabaja en el departamento de Relaciones Exteriores en la UNEAC en Holguín, cuando se refirió a su labor en determinados sectores de la cultura holguinera luego del triunfo del proceso revolucionario en 1959 y desde que comenzó a laborar en el sector en 1965, relacionado al movimiento de artistas aficionados.

A finales de 1969, Jesús Téllez fue delegado en Holguín del Consejo Nacional de Cultura. Con posterioridad estuvo al frente del Movimiento de Artistas Aficionados y las Casas de Cultura. Más tarde, con la creación del Ministerio de Cultura en 1976 y la nueva división política administrativa, estuvo al frente del Movimiento de Aficionados, Casas de Cultura y Literatura en Holguín.

Incomprensiones epocales propias de una Revolución que se radicaliza en un contexto complejo, logros culturales, interpretaciones erróneas de ciertos postulados marxistas, trabajo, también censuras de variados tipos, esfuerzos cotidianos, artistas aficionados, creación, nuevamente desacuerdos, consolidación artística de la provincia y nombres de creadores y directivos de diferentes sectores y niveles, como Angélica Serrú, Raúl Camayd, con quien desarrolla festivales internacionales de ballet y canto lírico, Luis Pavón Tamayo, Ángel Augier, Faustino Oramas, Julio Méndez, Alberto Cortez, Estela Raval y Los Cinco Latinos, Carlos Jesús García, Armando Hart Dávalos, Felix Varona, Joan Manuel Serrat, entre otros con los que se ha relacionado a lo largo de su vida profesional, se fueron intercalando y siendo parte del ameno diálogo en Ediciones Holguín.

Melómano nato –la música clásica, el jazz y el rock and roll entre sus preferencias– y amante de los relojes y los bolígrafos, que combina unos con otros, Téllez visitó diferentes países de la Europa socialista (Alemania, Polonia) llevando las experiencias en la fomentación y dirección de la cultura en Holguín. Asimismo, fue partícipe de las diferentes estructuras desde las cuales se articuló la cultura en Cuba, desde el Consejo Nacional de Cultura hasta el actual Ministerio de Cultura.

Téllez fue también consultor de la ONU en Nicaragua: allí se reencuentra con el reconocido poeta, sacerdote y teólogo Ernesto Cardenal, que años antes había visitado la ciudad de Holguín, y conoció, además, al recientemente fallecido pensador marxista Fernando Martínez Heredia. Se desempeñó como director del Consejo Provincial de las Artes Escénicas. “Los directivos existimos por los creadores y nuestro papel es facilitarles a los creadores la obra”, añadió convencido.

“Soy un patriota, amo a este país con sus virtudes y defectos”, aseguró finalmente Jesús Téllez Carrasedo y esa parece ser su divisa, el blasón que porta contra todo viento: el estandarte de un hombre que mientras la vive ha sido, además, constructor de la cultura.