Una voz interior común a todos

Una voz interior común a todos

  • Diferentes miradas a la maternidad componen la exposición colectiva Voz interior en la galería El Zaguán en Holguín. Fotos del autor
    Diferentes miradas a la maternidad componen la exposición colectiva Voz interior en la galería El Zaguán en Holguín. Fotos del autor
  • Diferentes miradas a la maternidad componen la exposición colectiva Voz interior en la galería El Zaguán en Holguín. Fotos del autor
    Diferentes miradas a la maternidad componen la exposición colectiva Voz interior en la galería El Zaguán en Holguín. Fotos del autor

Diferentes miradas a la maternidad componen la exposición colectiva Voz interior, expuesta en el Espacio Galérico El Zaguán del Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC) y organizada por la UNEAC y el Fondo en Holguín, en conmemoración a sus 40 años.

La representación materna —la madre desde una perspectiva cultural como un elemento esencial en la crianza de los hijos; la madre como sostén en la constitución de la institución familiar; la madre como símbolo de fertilidad asociado a prácticas relacionadas con la naturaleza; incluso la madre como símbolo de feminidad y sensualidad contemporánea— ha sido tema explorado permanentemente en la historia del arte universal.

Tanto en el proceso de gestación como al cuidado del recién nacido, la madre ha sido comúnmente representada por la cultura occidental desde los tiempos del arte primitivo: las conocidas Venus antropomórficas, las representaciones de la Virgen María durante el Renacimiento y el Barroco; obras como Admiración maternal de William Bouguereau y Madre de Joaquín Sorolla, por solo citar dos ejemplos; los disímiles monumentos escultóricos en varias ciudades del mundo, incluso en muchas de las cubanas…

La figura femenina durante el proceso de gestación está presente en varias obras de la exposición Voz interior en el Espacio Galérico El Zaguán del FCBC: en Ofrenda (acrílico sobre lienzo) de Hennyer Eduardo Delgado Chacón, la madre es representada en estado idílico de embarazo, el azul viene a subrayar esta felicidad natural; en Catalejo, (carboncillo y acrílico sobre lienzo) de Aníbal de la Torre Cruz esta viene a ser recipiente de vida, de misterio, de magia… mientras que en Hogar materno en Willendorf (pastel sobre cartulina) Dayamí Pupo Ávila nos acerca, no sin cierta hilaridad, a una clásica representación de la maternidad en la historia del arte occidental, la más conocida de las venus paleolíticas: la Venus de Willendorf, una estatuilla antropomorfa femenina hallada en un yacimiento paleolítico cerca de Willendorf (Austria) en 1908. Tanto en la pieza clásica como en la representación doméstica de Dayamí, donde aparece la Venus de Willendorf y otras similares, la maternidad linda con la obesidad y es representada mediante una exageración en el tamaño del vientre, los senos y las piernas.

Otras dos piezas relacionadas a la gestación llaman la atención en el conjunto: Mamafrida (mixta/lienzo) y Mama Marilyn (acrílico sobre lienzo) de Juan Alfonso Tamayo. En ambas el dibujo –la limpieza del trazo, la similitud con los personajes retratados, el desnudo de los cuerpos– juega un papel fundamental: Frida Kahlo parece interrogarnos desde un embarazo que no pudo ser; es una piel morena, americana, un embarazo feliz, natural, el que Tamayo ha querido otorgarle a la artista mexicana que –precisamente a causa de una maternidad inexistente o al menos no concretada– representó el tema como sinónimo de dolor, sufrimiento, en muchos de sus cuadros. En cambio Marilyn Monroe es pura sensualidad en estado de gestación: es como si posara sonriente a la cámara fotográfica (o incluso de televisión) orgullosa de ser uno de los símbolos sexuales más populares de todos los tiempos; además la perfecta estilización de sus senos concuerda con la forma puntiaguda de un embarazo que tampoco se concretó.

Otras piezas la muestran ya al cuidado del recién nacido o del pequeño: en La madre (acrílico sobre lienzo) de Yolanda Rodríguez Hernández una madre, al parecer africana, carga a la espalda a su niño, pero mientras este parece mirarnos ella oculta el rostro, su verdad…

Otras piezas muestran similares representaciones en cuanto a la maternidad: Por siempre primavera (acrílico sobre lienzo) de Daiana Sera Torres; Mi niña creció y Tú, yo y la vida, acrílicos sobre lienzo de Adria Catalina Buzón Mejías; Toma la flor (tinta sobre papel) de Isabel Cosano Alén; De mí para ti, colografía de Xiomara Sera Domínguez; A fresh pair of eyes (óleo sobre lienzo) de Nelsy Igarza Ferreiro; Recreación de un embarazo artístico, impresiones fotográficas de Teresa Blasco y Miriela Bermúdez…

Mientras otras piezas recurren a la feminidad y a disímiles representaciones asociadas a ella (la naturaleza, las flores, la seguridad hogareña, la imagen mariana, la fragilidad) como símbolos de lo maternal: Con el aroma de tu semilla, colografía de Roxana Domínguez Anido; Fragile (mixta sobre lienzo) de Julio César Cisneros; Levitación, colografía de Orlando Carralero; Condolencias (óleo sobre lienzo) de Isabel Cosano Alén; Tiempo de soñar (óleo sobre lienzo) de Yuniesky Rodríguez Sánchez; Nuestro jardín, tinta sobre cartulina de Isabel María García Cosano; S/T, acrílicos sobre lienzo de Dianelis Rodríguez Doimeadios y Graciela Doimeadios Martínez que se compenetran visualmente en cuanto a técnicas y estilos, entre otras, componen también la exposición colectiva Voz interior, expuesta actualmente en el Espacio Galérico El Zaguán del FCBC y organizada por la UNEAC y el Fondo en Holguín, en conmemoración a sus 40 años.