Ya no es antes: de la nostalgia al reencuentro

Ya no es antes: de la nostalgia al reencuentro

  • Los actores Luis Alberto García e Isabel Santos junto al director del filme, Lester Hamlet.
    Los actores Luis Alberto García e Isabel Santos junto al director del filme, Lester Hamlet.

A partir de hoy el filme Ya no es antes (Lester Hamlet, 2016) se estrena en los cines de la capital y después le seguirá su recorrido por el resto del país. Presentada como parte de la programación de los filmes cubanos en competencia en el pasado Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano obtuvo el Premio de la Popularidad, otorgado por los cientos de espectadores que durante esos días la disfrutaron. Igualmente, Luis Alberto García mereció el Premio Coral en la categoría Mejor Actuación Masculina.

Montada a partir del texto Wekeend en Bahía de Alberto Pedro, Ya no es antes es la historia del reencuentro de una pareja dividida por la fuerza de la emigración. Con una historia amorosa en su juventud, los protagonistas han hecho sus vidas como han podido, pero les queda siempre el deseo de lo que no aconteció, de lo que pudo, pero no fue. Sabes mejor que yo que hasta los huesos solo calan los besos que nos ha dado, los labios del pecado.

Como ha anunciado su director, es una película de evocación, de recuento, donde quedan expuestas las promesas cumplidas o no, y la nostalgia cierta ante lo que desconocen.

El filme rodado dentro de un apartamento de La Habana, logra manejar la narración para que este enclaustramiento no aburra de manera visual. Además de los resortes narrativos, considero que las actuaciones (tanto de Luis Alberto como Esteban o Isabel Santos como Mayra) permiten que el ritmo sea ascendente. Las diferencias generadas a partir de los contextos sociales en que se encuentran, motivan a varias discusiones sobre temas más allá de lo que pudo, pero no sucedió entre ellos.

Desde Clandestinos (Fernando Pérez, 1987) ambos actores han establecido un diálogo muy cercano con el público cubano. Aunque cada uno ha desarrollado su carrera, cada vez que se reencuentran en pantalla, alguien rememora aquel final que los presenta, al decir de Joel del Río, como protagonistas inmolados ante una realidad y un contexto del cual forman parte, pero los supera.

Durante toda la obra se establece una profunda rivalidad entre ellos, generada por el deseo postergado, la incomprensión y la frustración personal de cada uno. Las palabras no dichas se instalan en este diálogo como resorte del tiempo. De alguna manera, el clímax se presenta en este ajuste de cuentas que realizan con el otro, pero, sobre todo, consigo mismo.

Desde el momento de su separación, brusca y desconocida para Esteban, se enfrentan dos posiciones en torno al aquí y el allá. Y es que las fronteras, además de geográficas terminan siendo sentimentales. Incluso él le reprocha que no haya existido una despedida, le cuenta cómo la buscó, preguntó por ella, en busca de alguien que le ofreciera una explicación.

El filme ahonda en la caracterización de los personajes en su tiempo: la juventud, porque, aun cuando los hechos son el presente, lo más importante es lo prometido y que cada uno pudo cumplir a su manera. Él alega que fueron demasiadas presiones, cada uno quería aportar lo suyo, y los nombres de las abuelas terminaron marcando el destino de una hija, nacida en un matrimonio sin amor. Donde la fórmula para sostenerlo se basó en el respeto y consideración, pero no en el amor profundo.

Contada en tiempo real, sin flasback para que el espectador se haga una idea, solo nos quedamos con lo que cuentan, las impresiones de cada uno. Cada frase posee una alta dosis de reproche.

Ya no es antes, no es un filme que pretenda más de lo que presenta. Tiene entre sus logros alcanzar al espectador, motivarlo y hacerlo formar parte de este reencuentro. Me resultó realmente interesante que eran los más jóvenes quienes se identificaron con la obra, que mostraban cierto espacio de (auto)reconocimiento en la historia y eso los llevaba a plantearse útiles preocupaciones para el ser, sea en el presente o en los tiempos que vendrán.