Movimiento de Coordinadores

El Movimiento de Coordinadores de la UNEAC se funda en el año 1994 como respuesta de un grupo de creadores comprometidos ante la propuesta de Abel Prieto, entonces Presidente de la Organización, a contribuir con la estrategia de desarrollo cultural de las comunidades en los municipios de la Capital, durante los momentos difíciles de crisis económica de los años noventa.

Con un reconocido trabajo e importantes resultados, constatados en el alcance social e impacto producido en la población de los diferentes barrios y repartos de la Ciudad, se destacan prestigiosos creadores miembros de la UNEAC que con total entrega han sido el puntal esencial de esta noble y hermosa labor comunitaria.

Es justo destacar el valor histórico, político y social que tiene la existencia de este Movimiento y la necesidad de su supervivencia en las actuales condiciones del contexto.

El Movimiento en La Habana, cuenta con más de 75 experiencias socioculturales que se pueden constatar en los 15 municipios, donde se tributa al mejoramiento de la calidad de vida desde una perspectiva sociocultural y medio ambiental reflejada en la incorporación activa  de la población.

En una segunda etapa de la existencia de este Movimiento, se ha fortalecido con la incorporación de coordinadores en los Consejos Populares que poseen miembros de la UNEAC, contribuyendo a una mejor ejecución de las líneas de trabajo de la Oficina.

Existe una interacción con escuelas de nivel primario y medio; además de vincularse con beneficiarios de segmentos poblacionales como adulto mayor, adulto, joven y niño; así como discapacitados y reclusos.

El impacto del Movimiento de Coordinadores en la Ciudad se refleja en:

  • El enriquecimiento espiritual de la población
  • El mejoramiento de condiciones de vida
  • La promoción de los mejores valores de nuestra cultura
  • La identificación de nuevos talentos artísticos y literarios
  • El desarrollo de capacidades para la ejecución del trabajo cultural comunitario
  • La preparación de jóvenes que han ingresado al Sistema de Escuelas de Arte
  • El desarrollo de habilidades y conocimientos sobre las diferentes manifestaciones artísticas
  • El mejoramiento del ser humano a partir de cambios de conducta social y de su entorno
  • La incorporación de los jóvenes al estudio y al trabajo
  • El fortalecimiento del tejido social a través de la articulación con  otras instituciones, organismos y organizaciones

Este trabajo ha propiciado un enriquecimiento de los procesos de creación de los artistas involucrados.