MARTÍ, LA CIENCIA Y LA LISA. Por: Elio Ortega Candelaria Coordinador de la Uneac

Elio con los científicos de La Lisa

En una de sus cartas, Martí le dijo a María Mantilla: “Donde yo encuentro poesía mayor es en los libros de ciencia”. Con esa visión martiana, todos los años los escritores y artistasliseños incluimos al menos un libro de ciencia entre los que cada 28 de enero les otorgamos La Pluma de Cristal, que evoca la pluma con la que nuestro Héroe Nacional escribió muchos artículos sobre la ciencia y la técnica, que son los modos de pensar y de hacer más rápido y mejor y más bello al mundo.

Con La Pluma aquí hemos distinguido, entre otros, a  Ciencia, innovación y futuro, de Fidel Castro Díaz-Balart; a ¿Qué nos hace ser humanos?, de Vicente Berovides; a Ser mujer científicao morir en el intento, de Lilliam Álvarez; a La economía del conocimiento y el socialismo, de Agustín Lage; y más recientemente a El talento, ¿se hereda o se adquiere?, de Raquel Lorenzo.

Y puesto que el arte, como la ciencia, ve lo que nadie ha visto, un día descubrimos que aquí vivimos entre hombres y mujeres de ciencia porque el nuestro es quizás el municipio con más desarrollo científico del país. Por eso el pasado 18 de enero y durante los festejos por el Día de la Ciencia Cubana, los promotores culturales les rendimos un homenaje a los doctores Carlos Gutiérrez, Concepción Campa, Agustín Lage, Miriam Nicado, Raúl Gonzalez, Elisa Aznar, Bárbara de la Concepción Pérez, Norma Silva, Jorge René Fernández, María Isabel Lantero,Ariadne Rodríguez, Margot Martínez, René Delgado, Olga María Nieto, Jesús Querejeta, Ariadna Gutiérrez, Elyzabeth González, Elier Rodríguez, Yury Valdés y Yanet Hernández.

Elisa Aznar, coautora del famoso Trofín, enumeró algunos de los logros de cada uno de sus colegas. Yury Valdés, quien también es diputado, habló en nombre de los jóvenes, de la continuidad de la ciencia en Cuba. Y las conclusiones las hizo el veterano, el maestro Carlos Gutiérrez, quien centró sus palabras en el científico con más larga luz entre nosotros: Fidel.

Y aunque en este encuentro inicial no estuvieron todos los que son, todos los que estuvieron son, por lo que podemos imaginar que cuando Cuba construya su primer cosmódromo, lo hará en la planicie más cerca del cielo, que está en La Lisa.

Por supuesto que el homenaje se ofreció en la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, porque desde que la inauguraron Fidel y García Márquez, los dos dijeron que este palacio en flor igualmente lo sería para el esparcimiento y solaz de los científicos de sus alrededores, y así sucedió en esta ocasión cuando un tenor y una soprano nos deleitaron con el siempre amado Brindis de La traviata. Y como asimismo se homenajeaba al hombre universal que es Martí, un actor lo encarnó en la escena declamando muy bien La bailarina española.

Deseemos que este agasajo se convierta en una tradición,  que todos los años, en el Día de la Ciencia Cubana, los escritores y artistas de la comunidad, celebremos El Día del Científico de La Lisa.

 

Elio Ortega Candelaria

Coordinador de la Uneac